La Nueva Norma ISO 37302: Midiendo la Efectividad de los Sistemas de Compliance
En el entorno empresarial actual, cada vez más complejo y regulado, la gestión de los sistemas de compliance se ha convertido en una prioridad estratégica para las organizaciones que desean minimizar riesgos, mejorar su reputación y asegurar su sostenibilidad.
El cumplimiento normativo no abarca solo aspectos de carácter legal; ha devenido en un pilar clave para la evidenciar la integridad empresarial, aumentar la confianza de los stakeholders y mejorar la reputación corporativa. Ante este desafío, la futura norma ISO 37302, promete ofrecer un enfoque estandarizado y confiable para medir la efectividad de los sistemas de gestión de compliance en las organizaciones.
La ISO 37302 será una norma internacional diseñada para proporcionar una guía detallada que permita a las empresas evaluar de manera sistemática la efectividad de sus sistemas de gestión de compliance. Este enfoque no solo ayuda a garantizar el cumplimiento de las obligaciones legales y regulatorias, sino que también permite a las organizaciones operar con mayor ética y responsabilidad.
En un mercado global, donde las expectativas de transparencia y conducta empresarial ética son cada vez mayores, adoptar un sistema de compliance robusto, idóneo y eficaz, es esencial.
Esta norma será una herramienta invaluable para determinar no solo la existencia de un sistema, sino también para evaluar su madurez y efectividad. La nueva norma establece criterios objetivos que permiten evaluar cada uno de los componentes del sistema de gestión de compliance, ofreciendo un marco exhaustivo para las auditorías y los procesos de mejora continua.
La norma no es certificable, ya que se clasifica como una norma tipo B, lo que significa que ofrece recomendaciones y no contiene requisitos estrictos como otras normas ISO que sí lo son. Sin embargo, su valor radica en la capacidad de guiar a las organizaciones en la evaluación de sus sistemas de compliance mediante indicadores claros y estructurados. Además, permite la recolección de datos de manera uniforme, asegurando la trazabilidad de los resultados y proporcionando una evaluación objetiva del estado actual del sistema de compliance.
La metodología de evaluación que propone la ISO 37302 se basa en 23 indicadores que abarcan tres componentes principales: Políticas y Procedimientos, Conducta y Cultura, y Resultados. Estos indicadores permiten una evaluación integral del sistema de compliance, midiendo la efectividad en diferentes dimensiones que abarcan tanto la infraestructura normativa como la implementación práctica de los programas de cumplimiento.
Una de las características más destacadas de la norma es que establece cinco niveles de efectividad, con el nivel 1 siendo el más bajo y el nivel 5 el más alto. La conformidad se sitúa en el nivel 3, lo que indica que un sistema de compliance que alcance este nivel cumple con los requisitos básicos y puede ser utilizado como referencia para la certificación en otras normas.
Los niveles superiores reflejan un grado mayor de madurez y sofisticación en la implementación y gestión del sistema de compliance, especialmente en lo que respecta a la cultura organizacional y los resultados obtenidos.
Es especialmente útil para las empresas que buscan mejorar continuamente sus sistemas de compliance. Al proporcionar un enfoque estructurado para la evaluación, esta norma ayuda a las organizaciones a identificar áreas críticas que necesitan atención.
Por ejemplo, una empresa puede tener una excelente gestión de riesgos, pero carecer de procedimientos actualizados o mecanismos efectivos para implementarlos, lo que afecta la efectividad general de su sistema. La norma permite evaluar estos desajustes de manera precisa y proporciona una base sólida para implementar mejoras.
A través de esta norma, las empresas también obtienen un lenguaje común para reportar los resultados de sus auditorías de compliance. Esto es fundamental para comunicar de manera clara y objetiva a todas las partes interesadas, desde la alta dirección hasta los inversores y reguladores, el estado actual del sistema de cumplimiento y las áreas en las que se están realizando progresos.
En conclusión, la futura norma ISO 37302 será una herramienta clave en la evolución de la gestión del compliance. Al proporcionar un marco estandarizado y un enfoque metodológico sólido para la evaluación de la efectividad de los sistemas de compliance, esta norma permitirá a las organizaciones no solo cumplir con sus obligaciones legales, sino también operar de manera más ética y responsable en un entorno cada vez más exigente.
La gestión del compliance, más que una obligación, es una ventaja competitiva en un mundo donde la confianza y la transparencia son esenciales para el éxito desarrollo sostenible de una organización.


